La Bruja

Pelayos de la Presa

La Bruja

Esta casa de fin de semana llevaba años vacía hasta que la compró una familia joven, muy activa y con bastante vida social. Desde su construcción en los años 70 apenas había cambiado, así que no terminaba de encajar con lo que necesitaban sus nuevos propietarios.

Por eso, se planteó una redistribución que diera protagonismo a una gran zona social conectada con el jardín y la piscina, además de crear dormitorios amplios para los niños y un estudio independiente pero integrado, pensado para la clienta, que es escritora.

Con la nueva organización del espacio, se apostó por un diseño sencillo pero con carácter, incorporando toques de color en los elementos metálicos. También se recuperó la chimenea de leña que se había perdido y se diseñó una balda continua que recorre y conecta las zonas comunes. El resultado es una vivienda fresca, pensada para disfrutarla.